lunes, 27 de diciembre de 2010

Vanessa Goncalves y Gionni Straccia: LA BELLA SE VISTE DE STRACCIA

Imagen: GUILLERMO FELIZOLA | DOMINGO 26 DE DICIEMBRE DE 2010

Vanessa Goncalves y Gionni Straccia conformaron este año una dupla de "bonitura" y triunfo. Ella es oficialmente la mujer más hermosa del país y él, el hombre que la vistió de seda y chifón y la engalanó con el traje con que se impuso como Miss Venezuela. Con 15 años como modisto del certamen, a Straccia le sigue yendo muy bien. Tanto que algunos lo consideran un amuleto, pues desde que creó aquel vestido amarillo con el que Dayana Mendoza ganó el Miss Universo 2008, no ha parado de traerle buena suerte a las beldades criollas. Fue con su diseño rojo de plumas con el que Stefanía Fernández se impuso frente al jurado en el Miss Universo en 2009 y se trajo para el país la segunda corona consecutiva en ese concurso. También fue con una pieza suya como Marelisa Gibson se convirtió en Miss Venezuela el año pasado y con la que él se llevó el premio al mejor diseñador del Miss Venezuela, un galardón que este 2010 obtuvo por tercera vez, precisamente gracias al traje turquesa que creó para Vanessa.

Pero este año la sonoridad de Straccia también traspasó las fronteras. Vistió a candidatas de concursos en Bahamas y Puerto Rico, y tres aspirantes del Miss Estados Unidos recibieron su toque de Midas, entre ellas Miss Oklahoma, quien resultó primera finalista en ese certamen. Un abreboca de lo que ya le anuncia el 2011: nuevos contratos con misses estadounidenses, un posible convenio con un certamen en Ecuador y pare de contar.

Quizás por eso Vanessa asegura haberse emocionado cuando supo que su modisto sería Gionni. "Desde que llegué a su taller sentí mucha receptividad, porque escuchó mis ideas. Creo que hasta me leyó la mente porque yo quería un vestido de mucho vuelo y libertad. También me aconsejó sobre cómo llevarlo en pasarela para que me viera mejor. Pienso que eso es lo que hace impecable su trabajo, pues siempre crea para hacernos resaltar como mujeres".

De hecho, Straccia cree que la clave de su éxito está en conocer a las misses que lucen sus creaciones. Se sienta a conversar con ellas, indaga en su actitud y esencia para hacer un vestido que las refleje. Con Vanessa, lo confirmó. "Yo había hecho cinco vestidos para el Miss Venezuela y el de ella me parecía el menos elaborado. Incluso sentía que le faltaba algo. Sin embargo, cuando le hice la última prueba y la vi parada en el escenario, quedé asombrado con su belleza y le dije: lo único que le hacía falta a este vestido eras tú".

A ambos les queda mucho trabajo conjunto por delante. Ella intentará confirmar por qué ésta es la tierra que pare beldades y él pondrá nuevamente su talento para hacerla lucir como reina en el Miss Universo. Lo que tienen claro es que lo bueno apenas comienza. "Quiero representar muy bien nuestra bandera", suelta ella cándidamente. "Mi meta es la expansión internacional y nunca creer que tengo el cielo ganado -apunta él. La fama es peligrosa, así te incluya entre los más bellos (risas)".

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