lunes, 10 de octubre de 2011

Miss Universo "Soy una reina legal"


La angoleña Leila Lopes asegura que nunca cometió fraude para ganar la corona en Miss Universo.


Cuando Leila Lopes tenía 8 años jugaba a ser reina con sus amiguitas en un barrio popular de Benguela, a pocas cuadras del mar, donde vivía en Angola.

El país estaba en una guerra que dejó más de 800 mil muertos y 4 millones de desplazados. Y aunque la menor de la familia Lopes no era ajena al conflicto, solía organizar improvisados reinados de belleza en su calle.


Viendo de cerca el éxodo de desplazados que llegaban a su ciudad huyendo de las balas, aprendió que la única manera de salir adelante era la educación. Y no solo se convirtió en una estudiante consagrada sino que se metió en la cabeza la idea de ser una vocera mundial que un día pudiera hacer algo por su país.

El tiempo pasó y la estudiante de Administración de Empresas hizo realidad su sueño. Doce años después del triunfo de Mpule Kwelagobe, de Botsuana, la bella morena de un metro 79 centímetros de estatura y medidas 89-60-90 le regresó la corona universal al continente africano y hoy es la primera mujer de su país en ser elegida como la más bella del planeta.

Sentada en el apartamento de Nueva York –que la organización Miss Universo tiene dispuesto para su reina– Leila Lopes habló de su vida, de sus emociones ahora que comienza una nueva vida y, claro sobre los rumores de fraude que rodearon su elección.

Como si el color de su piel todavía les chocara a muchos, al día siguiente de ser coronada Miss Universo no solo fue centro de comentarios racistas sino que en varios portales de internet corrió como pólvora la noticia de que ella había falsificado documentos y que su triunfo en Brasil había sido orquestado.

En la información se aseguraba que cuando la reina compitió en Miss Angola UK, concurso donde se escoge una angoleña que viva en Reino Unido para competir en el certamen oficial de Miss Angola, hubo manos oscuras. La noticia insistía en que Leila jamás había pisado tierras británicas ni mucho menos vivía en Inglaterra como exigen las reglas del citado concurso, y hasta hablaban de una conspiración mayor de un empresario llamado Charles Mukano, quien habría arreglado el triunfo de su pupila con la organización de Miss Universo.

Tanto la bella africana como los representantes oficiales de Miss Angola y Miss Universo desmintieron las versiones que pretendían desprestigiar a la joven y probaron que no tienen ninguna relación con el empresario mencionado y tampoco saben quién es.

Confrontamos a la pisciana, nacida el 26 de febrero de 1986 y no solo nos convenció de que su triunfo había sido muy merecido y que no hubo nada oscuro en su elección, sino que dejó ver que tiene los pies bien plantados sobre la tierra.

Con su sensual acento portugués, lengua que heredó Angola por ser colonia de Portugal, Miss Universo nos mostró que no es la reina convencional que sufre con ejercicios y dietas sacrificadas y hasta nos confesó que antes de un banquete gourmet prefiere comerse un trancado almuerzo corriente de fríjoles, arroz y carne gorda.

Cuando usted ganó la corona, se dijo que había un problema de fraude con sus papeles. ¿Qué fue lo que pasó?

Todo lo que se dijo es mentira. Yo ni siquiera sé de dónde salieron esas versiones. Soy una reina legal. Todo lo hice legal y prueba de ello es que estoy aquí, que soy la Miss Universo 2011 y ya comencé a trabajar sintiéndome muy orgullosa de ser la primera Miss Angola en ganar el concurso y de ser una mujer africana que quiere trabajar por su continente. Ni siquiera tengo idea de quiénes son las personas que mencionaron esa información, no las conozco.

Angola tuvo una guerra de casi 30 años. ¿Cómo la marcó ese conflicto?

Es verdad que mi país vivió muchos años en guerra, pero las cosas ahora son diferentes. Creo que los problemas a uno lo hacen más fuerte y aunque es cierto que tenemos muchas necesidades, mi gente quiere salir adelante. Yo por eso quiero que el mundo sepa que Angola es mucho más que pobreza. Quiero que la gente se entere de que mi país está cambiando bastante en todos los aspectos, hay muchas cosas culturales que mostrar, hay gente linda, y hay mujeres bonitas, inteligentes y trabajadoras como yo.

¿En esa época de guerra qué fue lo que más aprendió?

Aprendí a levantarme cada día dándole gracias a Dios por la oportunidad de seguir adelante a pesar de los obstáculos. Creo que siempre hay que mantener una actitud positiva y tratar de estar alegre con las cosas más simples, incluso en momentos muy difíciles.

¿Un extranjero ahora puede viajar sin temor a su país?

Claro que sí, y le digo a la gente que vaya a Angola, que organicen unas vacaciones allá. Les garantizo que no solo van a salir enamorados de las playas sino también de la gente porque tenemos personas educadas, alegres, simpáticas y personas que disfrutan la vida al máximo.

¿Qué les puede decir a los colombianos sobre usted?

Que soy una mujer muy sencilla que antes de los concursos de belleza estudiaba Administración de Empresas en Inglaterra y antes vivía en mi país. Nací en una provincia al sur de Angola. Fui muy bien educada y provengo de una familia de clase media que siempre luchó para sacar a sus hijos adelante. Aunque mis padres se separaron, siempre me enseñaron que para triunfar en la vida hay que estudiar. Gracias a la educación que recibí, soy la mujer que soy hoy en día.

Cuando usted ganó en Brasil, hubo una lluvia de comentarios racistas. ¿Le preocupa el racismo durante su año de reinado?

No tengo problemas con el racismo, los que tienen el problema son los racistas. Yo soy una mujer orgullosa de mi color y de ser africana. Estoy muy conforme con lo que Dios me dio.

¿Y comentarios como los del presidente de Miss Venezuela, Osmel Sousa, que insinúo que usted no debió ganar por ser poco agraciada?

Eso no me preocupa. Si alguien dice que no soy bonita, eso no me afecta. La belleza depende del concepto que cada persona tenga. Con toda humildad, incluso siendo Miss Universo, sé que puede haber gente que no piense igual que yo. Que haya personas que tengan su propia opinión sobre mí es algo que tengo que respetar.

Cuéntenos algo curioso de usted que la gente no sepa…

(Pensativa) Que escribo con la mano izquierda, que de niña era extremadamente tímida. Y algo chistoso: tengo los pies muy grandes, incluso cuando era más joven no me gustaban, pero ahora me encantan.

¿Y es verdad que su dieta alimenticia no es nada sofisticada?

(Risas) Sí, yo como de todo. Soy una mujer común y corriente y no tengo problemas con la comida. Lo que hago es que como en cantidades adecuadas. Me encanta comer fríjoles con arroz y carne, y a veces cuando tengo antojos me como un pedazo de carne gorda, pero no todos los días.

¿Cuántas cirugías plásticas se hizo antes de viajar a Brasil?

Ninguna. Yo no critico a las mujeres que se las hacen pero yo estoy completamente feliz con mi cuerpo y nunca he pensado en hacerme nada. Amo mi piel, mi cabello, mis piernas, todo. Soy una negra natural que está feliz con lo que soy. Me amo así desde el dedo chiquito del pie hasta el último de mis cabellos.

¿Cómo vio a Catalina Robayo en Miss Universo?

Ella me parece una muchacha muy bonita. Me encanta su piel y su color. Es una morenita preciosa. Me gusta su cuerpo natural y además las veces que hablé con ella me di cuenta de que es una mujer muy simpática.

¿Y quién es el galán de la mujer más bella del universo?

No les voy a decir el nombre, pero sí tengo novio. Es un hombre maravilloso, angoleño también, y se siente feliz de ser el novio de Miss Universo. Siempre me ha apoyado muchísimo y desde antes de ganar el concurso me consideraba su reina.

¿Cuál es ese secreto de belleza que todas las mujeres pueden copiar?

El secreto está en tomar mucha agua. A veces la gente no se da cuenta de la importancia de estar siempre bien hidratado. Todos preguntan por el secreto para verse bien y está ahí no más. El agua es el mejor alimento para la piel. También uso protector solar todos los días y de vez en cuando me hago una exfoliación en mi piel con miel y azúcar. No son grandes cosas pero funcionan.

¿Cómo se visualiza Leila Lopes en un par de años?

Quiero ser empresaria. Me gustaría tener mi propia línea de cosméticos en Angola, algo que resalte la belleza de la mujer africana. Pero tampoco descarto la idea de convertirme alguna vez en actriz si se me presenta la oportunidad.

¿Con qué animal te identificas?

Hay muchos animales que me encantan, pero el que más se parece a mí es la mariposa, no solo porque tiene muchas cosas interesantes sino porque es libre y siempre quiere volar.

¿Qué quisieras hacer con el poder del título de Miss Universo?

Quiero hacer cosas por África. Quisiera que se pudiera combatir la malaria y voy a trabajar fuertemente educando a la gente sobre el VIH.

¿Te importa estar a la moda con los conceptos que impone la sociedad?

Creo que no se trata de ponerse lo que todos se ponen. Creo que el secreto de la moda está en sentirse cómdo y en que las cosas vayan con el estilo de cada uno. Si uno se siente bien con algo y ese algo hace juego con tu personalidad, ya estás a la moda.

La entrevista termina pero Miss Universo no se quiere despedir. Abre sus enormes ojos negros y con una sonrisa ingenua y tímida, quiere ejercer su derecho de hablarle al mundo. “¿Puedo decir algo?”, pregunta, y así nos convence aún más de que Leila Lopes no solo es una reina sino una mujer preocupada por el mundo que cada día se echa más gente al bolsillo.

“Quiero decirle a toda la gente del mundo que aprendamos a respetarnos los unos a los otros, que no importa ni el sexo ni la raza; todos somos iguales. También que aprendamos a ver nuestros obstáculos como retos porque cuando aceptamos que tenemos problemas y defectos es más fácil poder superarlos y alcanzar nuestros sueños. Espero poder ir pronto a Colombia”. 


Cromos.com.co

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